Menu
Your Cart
¡Bienvenido a nuestro sitio, disfrútalo!

Érase una vez en Colombia

Érase una vez en Colombia
Érase una vez en Colombia
$57,000
  • Stock: In Stock
  • Brand: Alfaguara
  • Model: 000000918
  • ISBN: 9789587584691
Detalles Libros
Año 2012
Autor Ricardo Silva Romero
Edición Primera
Formato Libro doble, en pasta blanda
N° Páginas 306

Érase una vez en Colombia el amor, la vida y la muerte. Porque en este país, en semejante esquina del mundo, ocurren juntas la tragedia y la comedia. Las dos novelas que integran esta obra, Comedia romántica y El Espantapájaros, son la buena y la mala noticia que se dan al mismo tiempo para ser soportadas, un corazón en dos cuerpos repartido, la nueva novela romántica liberada de los temas demasiado graves, demasiado cursis, enfrentada a la nueva novela de la violencia, un retrato lleno de pasiones que se contempla a la vez con fascinación y terror.Estos dos relatos, el uno poético en lo prosaico y el otro prosaico en lo poético, representan la supervivencia del amor y la imposición de la muerte, y entre ellos se tiende el puente de la vida que intenta suceder en Colombia, en donde solo es posible conseguir la reivindicación y el reconocimiento en las pequeñas historias privadas.Érase una vez la pareja que forman Benjamín y Martina, dos jóvenes bogotanos de unos treinta años que no reconocen del todo el país en el que viven pero que, sin embargo, dan sus batallas secretas día por día. En medio de la aspereza romántica de esta época, se embarcan en una conversación sin pausa que transcurre mientras dejan que el tiempo y la vida les sucedan. Quiénes son, de dónde vienen, hacia dónde quieren ir y si lo harán juntos es lo que el lector podrá descubrir mientras presencia este diálogo que da cuenta de lo que se necesita para no temerle al lugar común del amor que dura toda la vida y para por fin permitir que de uno a otro cuerpo se pasen las ganas de vivir todos los días.Profundamente honesta, llena de gracia y con el único artilugio de avanzar hacia el futuro sin que nadie se dé cuenta, esta conversación nos permite espiar la intimidad de dos personajes que tratan de entender por qué su vida cobra sentido cuando están juntos. Érase una vez en Colombia un pequeño pueblo llamado Camposanto en el que desde el principio hasta el final se dieron cita las ansias de matar y la venganza. Y como en un wéstern nacional se enfrentaron dos caras de la misma violencia. El Espantapájaros, un bandolero mítico, se esconde en algún rincón de este lugar, y el Cigarra comanda un ejército de hombres dispuesto a todo por encontrarlo y de paso cobrarles a sus viejos habitantes las deudas que tienen con su pasado, con los muertos de antes y de siempre.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.Estos dos relatos, el uno poético en lo prosaico y el otro prosaico en lo poético, representan la supervivencia del amor y la imposición de la muerte, y entre ellos se tiende el puente de la vida que intenta suceder en Colombia, en donde solo es posible conseguir la reivindicación y el reconocimiento en las pequeñas historias privadas. Érase una vez la pareja que forman Benjamín y Martina, dos jóvenes bogotanos de unos treinta años que no reconocen del todo el país en el que viven pero que, sin embargo, dan sus batallas secretas día por día. En medio de la aspereza romántica de esta época, se embarcan en una conversación sin pausa que transcurre mientras dejan que el tiempo y la vida les sucedan. Quiénes son, de dónde vienen, hacia dónde quieren ir y si lo harán juntos es lo que el lector podrá descubrir mientras presencia este diálogo que da cuenta de lo que se necesita para no temerle al lugar común del amor que dura toda la vida y para por fin permitir que de uno a otro cuerpo se pasen las ganas de vivir todos los días.Profundamente honesta, llena de gracia y con el único artilugio de avanzar hacia el futuro sin que nadie se dé cuenta, esta conversación nos permite espiar la intimidad de dos personajes que tratan de entender por qué su vida cobra sentido cuando están juntos. Érase una vez en Colombia un pequeño pueblo llamado Camposanto en el que desde el principio hasta el final se dieron cita las ansias de matar y la venganza. Y como en un wéstern nacional se enfrentaron dos caras de la misma violencia. El Espantapájaros, un bandolero mítico, se esconde en algún rincón de este lugar, y el Cigarra comanda un ejército de hombres dispuesto a todo por encontrarlo y de paso cobrarles a sus viejos habitantes las deudas que tienen con su pasado, con los muertos de antes y de siempre.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.Comedia romántica Érase una vez la pareja que forman Benjamín y Martina, dos jóvenes bogotanos de unos treinta años que no reconocen del todo el país en el que viven pero que, sin embargo, dan sus batallas secretas día por día. En medio de la aspereza romántica de esta época, se embarcan en una conversación sin pausa que transcurre mientras dejan que el tiempo y la vida les sucedan. Quiénes son, de dónde vienen, hacia dónde quieren ir y si lo harán juntos es lo que el lector podrá descubrir mientras presencia este diálogo que da cuenta de lo que se necesita para no temerle al lugar común del amor que dura toda la vida y para por fin permitir que de uno a otro cuerpo se pasen las ganas de vivir todos los días.Profundamente honesta, llena de gracia y con el único artilugio de avanzar hacia el futuro sin que nadie se dé cuenta, esta conversación nos permite espiar la intimidad de dos personajes que tratan de entender por qué su vida cobra sentido cuando están juntos. Érase una vez en Colombia un pequeño pueblo llamado Camposanto en el que desde el principio hasta el final se dieron cita las ansias de matar y la venganza. Y como en un wéstern nacional se enfrentaron dos caras de la misma violencia. El Espantapájaros, un bandolero mítico, se esconde en algún rincón de este lugar, y el Cigarra comanda un ejército de hombres dispuesto a todo por encontrarlo y de paso cobrarles a sus viejos habitantes las deudas que tienen con su pasado, con los muertos de antes y de siempre.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.Profundamente honesta, llena de gracia y con el único artilugio de avanzar hacia el futuro sin que nadie se dé cuenta, esta conversación nos permite espiar la intimidad de dos personajes que tratan de entender por qué su vida cobra sentido cuando están juntos. Érase una vez en Colombia un pequeño pueblo llamado Camposanto en el que desde el principio hasta el final se dieron cita las ansias de matar y la venganza. Y como en un wéstern nacional se enfrentaron dos caras de la misma violencia. El Espantapájaros, un bandolero mítico, se esconde en algún rincón de este lugar, y el Cigarra comanda un ejército de hombres dispuesto a todo por encontrarlo y de paso cobrarles a sus viejos habitantes las deudas que tienen con su pasado, con los muertos de antes y de siempre.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.El Espantapájaros Érase una vez en Colombia un pequeño pueblo llamado Camposanto en el que desde el principio hasta el final se dieron cita las ansias de matar y la venganza. Y como en un wéstern nacional se enfrentaron dos caras de la misma violencia. El Espantapájaros, un bandolero mítico, se esconde en algún rincón de este lugar, y el Cigarra comanda un ejército de hombres dispuesto a todo por encontrarlo y de paso cobrarles a sus viejos habitantes las deudas que tienen con su pasado, con los muertos de antes y de siempre.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.A cada paso, a cada disparo, se van revelando las vidas que se guardan dentro de cada víctima y dentro de cada asesino: el hijo devoto, el bandido ignorante, el cura cobarde, el niño asesino, el abuelo dedicado, el Doctor dueño de todo, el matón enamorado, la mujer valiente, los dos mejores amigos, el hombre que intentó sacar a su hermano de la guerra, la mujer por la que El Espantapájaros y el Cigarra se desean la muerte. El lenguaje poético de esta historia y sus diálogos rotundos dejan al lector ante unas imágenes inevitablemente hermosas, cargadas de exuberante horror y belleza.

Escribir un comentario

Acceder o registrarse para comentar
Este sitio utiliza cookies para brindar una experiencia de usuario mejorada.